Crear realidad en tu vida

Crear realidad en tu vida

Para crear realidad en tu vida es necesario dejar atrás programaciones dramáticas y empezar a soñar con un día a día un poco mejor.

El principal obstáculo se encuentra en nuestra cabeza en forma de creencia. Lo que creemos creamos. No siempre podemos terminar materializando lo que queremos, pero lo que si es seguro que si no creemos en que las cosas pueden ir mejor de esa manera nos vamos a quedar.

Es un ejercicio que se realiza todos los días para ir logrando nuestros objetivos. La vida es movimiento perpetuo, lo podemos ver en el agua, que si no fluye se estanca y se pone fea.

Ejemplo de creencias limitantes

  • El que cree que no se puede salir de la pobreza, pobre se queda.
  • El que cree que no hay cura para su enfermedad, no la encuentra la solución por más que le expliques que hay otros paradigmas.
  • La que cree que “todos los hombres son iguales” todos los hombres seguirán siendo iguales para ella.

Entonces, si trabajamos las creencias tenemos muchas más chances de construir la realidad que queremos. Crear realidad en tu vida.

No subestimemos al éter, que yo no pueda ver que algo sea posible no significa que los millones de entramados de energía que circulan en el éter, hagan que algo sea posible.

Si esta frase te costó entenderla deberías leer mi artículo «Cómo comprender cómo funciona la meditación guiada» para crear realidad en tu vida.

La primera resistencia a creer esto son las limitantes económicas “Bueno, entonces, yo voy a creer que el dinero va a caer en mi cuenta para pagar el alquiler que vence mañana”.

Esto no funciona así.

Si te gustaría crear realidad en tu vida y que pagar tu alquiler sea sencillo, tienes que creer en el fondo de tu ser que, de alguna manera, que vos no sabes cómo, te vas a convertir en propietario. Ahí plantaste la semilla. Tal vez con el tiempo de su fruto. Cree, confía, que el partido se puede dar vuelta. Que su ser sepa que la historia va a terminar a tu favor.

El primer libro que leí sobre creencias relacionadas con la economia es «Padre rico, padre pobre»  si no hubiese leido este libro nunca hubiese creado THS ni TSA.

Atraer belleza a nuestra realidad

Para crear realidad a tu vida tenes que atraer belleza. El mejor ejemplo de esto me lo dio una mujer muy pobre en la India con una tiza, estaba haciendo un mándala preciosa y colorida, en la puerta de su casa, había elegido tener belleza pese a todo.

Atraigamos belleza a nuestra vida para crear realidad en tu vida que desees. Cortemos con todo lo que no queremos. Si no queremos malas noticias digámosle no a eso. “Seamos como el cambio que queremos ver en el mundo”.

Creemos belleza a nuestro lado. Cosas simples, bellas, como esta mujer que pese a estar en una precariedad se decidió por la belleza en su vida. Elegir esa pequeña cosa que nos puede hacer sentir mejor en este instante.

La guerra del gusto

La principal acción que podemos hacer  para crear realidad en tu vida es crear belleza donde no la hay. Como nos dice el autor francés Philippe Sollers en“La guerre du gout”. (“La guerra del gusto”). Esta sociedad rechaza sistemáticamente lo bello, en busca de lo eficaz.

Lo bello vibra alto. Lo feo vibra bajo.

Consumamos música rica en acordes, películas complejas y bellas, platos de cocina equilibrados. Sino la atrofia del gusto será cada vez más irrecuperable.

Dejemos de consumir lo que nos dan y creemos un paladar más fino. Si nosotros no lo desarrollamos el sistema ya tiene preparados para nosotros algo de baja calidad y frecuencia.

La belleza atrae belleza, la abundancia atrae abundancia.

Acciones que podemos tomar para atraer belleza a nuestra vida

  • Cortar con lo que no va en general: relaciones, trabajos, parejas, videos, TV, películas y series llenas de primado negativo y positivo, buscar las verdaderas obras de artes.
  • Priorizar lo clásico que la moda.
  • Consumir belleza y dar belleza.
  • Vistamos con ropa que busque un ideal de elegancia y no de moda.
  • Un aceitito esencial, un abrazo, una florcita, una pintura bella en nuestra vida.
  • Que nuestro cuerpo y nuestra casa sean un templo sagrado.
  • Que las palabras que decimos sean bellas y evitar decir malas palabras.
  • Evitar la critica a los demás.