Es conocida esta práctica como “Volar sin miedo” pero debería llamarse “Volar lo más placentera posible”. El miedo es una emoción que nos protege. Sin él no estaríamos vivos. Si cuando volamos sentimos miedo, lo que tenemos que lograr no es eliminar el miedo, sino, añadir otras emociones y herramientas para lograr volar tranquilamente. No buscamos eliminar el miedo sino sacarlo de la escena dado lugar a que tengan el protagonismo otras emociones y sensaciones.

¿En qué consiste?

Son 4 encuentros de duración aproximada a los 75 minutos cada uno. Luego si el consultante lo necesita puede solicitar consultas extra.
Los encuentros finalizan con una meditación guiada. (opcional).

¿A quién está dirigido?

A toda persona que tenga miedo a volar o haya tenido una mala experiencia.